martes, 30 de enero de 2018

Holocracia: la empresa sin jefes

Imagínate una estructura de organización horizontal, sin jefes, sin jerarquía. Una estructura en la que seas tu propio líder y tengas la responsabilidad en la conquista de objetivos y toma decisiones. 

Debido a la estructura de redes en la que se trabaja en la actualidad, se ha empezado a poner en duda la estructura vertical y centralizada que caracteriza a las organizaciones.  Son tiempos para la horizontalidad, para trabajar en red y por lo tanto surgen alternativas estructurales impensables hace algunos años. Una de ellas es la Holocracia: la ausencia de jerarquía.

¿Qué es la Holocracia?

El concepto Holocracia proviene del término griego Hólos, que hace referencia a aquello que funciona como un todo autosuficiente y autónomo por sí solo.  La Holocracia propone organizaciones caracterizadas por la ausencia de cargos, jerarquías y directivos. Es decir, la ausencia de jefes.

Como concepto, la Holocracia, es un término novedoso, pero muchas de sus ideas no lo son. Hoy en día la mayor parte de las teorías de liderazgo coinciden al reafirmar la importancia del liderazgo compartido en la organización. El líder ya no lo es por su cargo o posición jerárquica. Hoy en día una persona es considerada líder cuando un grupo de personas deciden seguirlo y sus ideas son aceptadas.

Holocracia no es sinónimo de anarquía

La organización se basa en la creación de círculos de trabajo semiautónomos en los que se fomenta el liderazgo de cada trabajador para aumentar la eficiencia, agilidad, transparencia, innovación, emprendimiento y responsabilidad.  Así, cada persona es su propio líder y se trabaja en círculos para distribuir las ideas. Es una estructura en la que las decisiones las toman los propios trabajadores y no las altas jerarquías, implicando así a los empleados en su trabajo.
Para asegurar la transmisión de información entre los círculos, cada grupo de trabajo se vincula con los de mayor responsabilidad al compartir al menos dos de sus miembros. Dos personas funcionan como transmisión de información entre dos grupos para dar coherencia al proyecto. También, como los grupos de trabajo son por proyectos o áreas  y no por departamentos, es más fácil adaptar la estructura a las condiciones cambiantes de la organización.
Las reuniones son escasas, solamente cuando son imprescindibles, y están orientadas a la consecución de objetivos, dejando atrás la lucha de egos de los diferentes cargos.  Para poder lograr un trabajo eficiente es indispensable contar con las tecnologías necesarias, ya que se necesitan canales de comunicación abiertos y funcionales. 

Mejores resultados en las startups

A la hora de hablar de autogestión y autonomía como principal forma de trabajo se hace indispensable contar con empleados maduros, proactivos y responsables. Sin miedo a adquirir la responsabilidad de su toma de decisiones y con facilidad para adaptarse a los cambios.

Vistas las características que hemos comentado, la Holocracia es más factible de ser implantada con éxito en las nuevas empresas o starts-ups que cuentan con un grupo reducido de recursos, siempre y cuando cada uno tenga clara cuáles son sus funciones. 

Quizás en la actualidad son pocas las compañías, empleados y, especialmente, directivos preparados para entender esta nueva forma de organización. Dejar atrás el ego y los beneficios detrás de un cargo siempre es complicado, pero el tiempo dirá hacia qué camino avanzamos.

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